Wednesday, May 1, 2019

Una ola verde para el Mar de Aral

Fuente: El Planeta Tierra

Un pescador y su barco encallado en la arena de lo que fue el Mar de Aral La población de Kazajstán y Uzbekistán sufren la agonía del mar.
El Banco Mundial concedió un préstamo de US$126 millones al gobierno de Kazajstán destinado a implementar la segunda etapa del proyecto para salvar la región norte del Mar de Aral.
Se trata de un ambicioso plan para revertir lo que, según Naciones Unidas, es uno de los peores desastres ecológicos producidos por el hombre.
Los trabajos harán que el agua pueda volver al menos a una porción del que alguna vez fuera considerado el cuarto mar interior del planeta.
La triste historia del Aral tiene ya varias décadas y comenzó cuando la Unión Soviética decidió desviar los cauces de los dos ríos principales que lo alimentaban para desarrollar cultivos de regadío en zonas desérticas de Asia Central.
El agua se fue, el mar se encogió y el desierto se extendió cambiando el clima, destruyendo la economía, el ecosistema y forzando a miles de personas a abondonar el área.
Hacia la década del 90, sólo quedaba una cuarta parte de lo que fuera un mar de 68,000 kilómetros cuadrados y con un volumen de 1,100 kilómetros cúbicos.
Volver al puerto
Costa del Mar de Aral El desvío de los ríos durante la era soviética originó el desastre.
Un crédito del Banco Mundial de US$68 millones, permitió a Kazajstán construir una presa (el dique Kokaral), separando las dos mitades del Mar de Aral a fin de elevar el nivel del agua en la porción original y reducir los niveles de salinidad.
No solucionó completamente el problema, pero según las autoridades kazajas, se logró recuperar el 40% del mar, aunque en la región sur que colinda con Uzbekistán se sostiene que todavía sigue reduciéndose.
El nuevo préstamo de US$126 millones permitirá construir una segunda presa, con la esperanza de que el puerto de Heralsk, hoy sólo un desierto de arena, pueda volver a hacer honor a su nombre.
Mientras tanto, las comunidades de la región ya están comenzando a sentir el impacto de los cambios climáticos que está generando el plan.

Varios pescadores han regresado junto con las nubes y la lluvia, pero por sobre todo una sensación en los pobladores de que el futuro no luce tan desierto de esperanzas. 

Detectan agua en planeta distante

Fuente: El Planeta Tierra

HD 209458b, ESA La atmósfera se evapora debido al gran calor generado por su estrella.
Un científico estadounidense dijo que detectó agua en la atmósfera de un planeta fuera de nuestro Sistema Solar.
Si las conclusiones del astrónomo Travis Barman, del observatorio Lowell en Flagstaff, Arizona, son correctas, sería la primera vez que se realiza tal descubrimiento por fuera del Sistema Solar.
El planeta, conocido como HD 209458b, es un gigante de gas parecido a Júpiter, situado a 150 años-luz de la Tierra, en la constelación Pegaso.
En un estudio dado a conocer en febrero, otros investigadores habían dicho que no pudieron encontrar indicios de la existencia de agua en la atmósfera de este planeta ni en la de otro similar.
Sin embargo, en un artículo publicado en la revista especializada Astrophysical Journal, Barman dijo que halló evidencias de que hay absorción de agua en la atmósfera de HD 209458b.
Sus conclusiones se basaron en un análisis de mediciones realizadas con ayuda del Telescopio Espacial Hubble por una astrónoma de la Universidad de Harvard, Estados Unidos, Heather Knutson, y en nuevos modelos teóricos que él mismo desarrolló.
¿Hay vida?
Barman señaló que el resultado de su investigación permite inferir que otros planetas fuera del Sistema Solar también tienen vapor de agua en sus atmósferas.
"Me siento muy seguro", dijo, "sin duda es una buena noticia porque desde hace tiempo se había predicho la existencia de agua en la atmósfera de este planeta y en las de muchos otros".
El astrónomo añadió que es muy poco probable que en planetas gaseosos como éste haya vida.
"Entender la distribución de agua en otros sistemas solares es importante para comprender si es posibles o no que haya vida", dijo.
Gran proximidad
La principal dificultad para detectar agua y otros componentes en planetas como éste es la gran proximidad con que orbitan alrededor de sus estrellas.
El calor generado por la estrella es tan grande que la atmósfera exterior del planeta se expande y trata de escapar de su fuerza de gravedad.
La investigación de Barman se basa en el hecho de que HD 209458b, visto desde la perspectiva de la Tierra, pasa directamente frente a su estrella cada tres días y medio.
Cuando un planeta pasa frente a su estrella, su atmósfera bloquea una cantidad diferente de luz de ésta, a diferentes longitudes de onda.

En particular, la absorción de agua en la atmósfera de un planeta gigante lo hace parecer mayor en un fragmento específico del espectro infrarrojo, en comparación con las longitudes de onda del espectro visible. 

Los "eternos" anillos de Saturno

Fuente: El Planeta Tierra
Los anillos de Saturno (Nasa) El instrumento UVIS capta los anillos en ultravioleta.
Los icónicos anillos de Saturno podrían ser mucho más antiguos de lo que se creía, dicen astrónomos vinculados a la misión Cassini.
La información recabada recientemente por ese proyecto muestra que estas delgadas "cintas" de partículas que orbitan el planeta ya estaban allí hace miles de millones de años. Reveló, además, que las probabilidades de que permanezcan allí "eternamente" son bastante altas.
Esto significa que no somos ningunos privilegiados cuando miramos por el telescopio, pues el planeta de los anillos luce igual de bonito desde "siempre", no se trata de un fenómeno "temporal".
Algunos datos recabados previamente llevaron a los científicos a creer que los anillos se crearon hace 100 millones de años, tras la descomposición de un satélite natural o un cometa en la vecindad de Saturno.
El profesor Larry Esposito dijo ante la conferencia de la Asociación Geofísica Estadounidense (AGU, por su sigla en inglés), que los datos de Cassini refutaban completamente esa hipótesis.
"A pesar que se creía que los anillos eran casi tan jóvenes como los dinosaurios, especialmente tras las investigaciones del Voyager en 1970, los nuevos resultados revelan que son tan antiguos como el Sistema Solar, y que podrían durar miles de millones de años", dijo.
Mini lunas
Ilustración de los anillos de cúmulos rocosos (Nasa) Los anillos son un espacio dinámico: los cuerpos se acumulan y se separan continuamente.
Cassini viene estudiando los anillos con su Espectrógrafo de Imágenes Ultravioletas (UVIS, en inglés). Ha analizado la luz que se refleja en las partículas de cada cinta, y la que las atraviesa. Las partículas pueden ser de tamaño de pequeños granos de arena o grandes rocas.
La misión Cassini concluyó que hay bastante más concentración de las partículas de hielo que lo que se pensaba anteriormente. Su masa total podría triplicar la estimada por las observaciones del Voyager.
Cassini percibió algunos indicios de que los anillos no surgieron en un cataclismo concreto: las distintas cintas tienen diferentes edades. Algunas son muy jóvenes.
Para explicarse esto, Esposito y sus colegas sugirieron que la materia podría acumularse hasta formar "lunitas", que pronto se deshacen para formar otras en un proceso sin fin.
En otras palabras, los anillos existen gracias a un gran sistema de reciclaje.
"Aunque las observaciones del Voyager indicaron que los anillos eran jóvenes, Cassini muestra segmentos aún más jóvenes; y como vemos un fenómeno tan dinámico, llegamos a la paradójica conclusión de que como los anillos lucen tan jóvenes, podrían ser incluso tan antiguos como el Sistema Solar", dijo el investigador de la Universidad de Colorado.
Por otro lado, los científicos solían creer que los anillos más antiguos serían de color más oscuro, "maquillados" por el efecto de años de polvo galáctico.
Pero si efectivamente se lleva a cabo el reciclaje del que habla Esposito, se comprendería mejor por qué de hecho los anillos se ven tan brillantes.
Choques tardíos
La cuestión de cuándo se formaron los anillos sigue sin responderse. Nadie lo sabe con certeza.
Pero ahora los expertos creen que sucedió en algún momento hace mucho, mucho más tiempo del que se creía.
Hay suficiente masa celeste en los anillos de Saturno para condensarla en una luna de 300km de diámetro.
"Que reviente un cuerpo de semejante tamaño es realmente algo difícil", dijo Esposito. Pero señaló que podría haber sucedido en el Bombardeo Pesado Tardío, la época en la que el Sistema Solar recibió el último diluvio de impactos.

Esto ocurrió hace unos 4.000 millones de años. 

El puñetazo de la galaxia asesina

Fuente: El Planeta Tierra
Cuadro Problemas en el vecindario.
Un poderoso chorro de partículas originarias de un agujero negro "supermasivo" ha estado golpeando a una galaxia cercana, de acuerdo con los hallazgos de la agencia espacial estadounidense.
En el pasado los astrónomos habían visto choques entre galaxias, pero jamás presenciaron una violencia espacial de este tipo.
Este fenómeno podría tener
consecuencias graves en los planetas que se cruzaron en el camino de chorro, y podría desencadenar la formación de nuevas estrellas.
Los detalles del descubrimiento se publican en la revista especializada Astrophysical Journal.
Las imágenes del choque entre vecinos fue captado desde el Observatorio de rayos X Chandra de la Nasa, los telescopios espaciales Hubble y Spitzer, y los telescopios terrestres de Muy Largo Alcance (VLA, por sus siglas en inglés) y Merlín.
La vecina desafortunada
El fenómeno está ocurriendo en un sistema llamado 3C321, que se ubica a unos 1.400 millones de años luz de la Tierra.
El 3C321 está formado por dos galaxias que orbitan una alrededor de la otra, y que se encuentran en proceso de fusión.
La mayoría -si no todas- de las galaxias, incluida nuestra Vía Láctea, albergan agujeros negros supermasivos en sus centros.
Pero sólo un puñado lanzan chorros desde las regiones que circundan esos centros. Se las conoce como galaxias de radio, puesto que esos chorros son muy "visibles" en ondas de radio.
La más grande de las dos galaxias que conforman el 3C321 -que ha sido denominada "galaxia asesina" por los astrónomos, ha lanzado un chorro desde el agujero negro de su centro.
Y la pequeña galaxia vecina ha tenido el infortunio de cruzarse en su camino.
Fuerza destructiva
En algunas de las fotos publicadas se ve una mancha brillante en el costado de la galaxia pequeña, el "moretón" que dejó el chorro antes de seguir, con menos potencia, su camino.
Galaxia
Tras el golpe, el chorro queda semi-desbaratado.
Los chorros pueden viajar a una velocidad cercana a la de la luz, y atraviesan vastas distancias. El chorro del 3C321 medía unos 1.000 años luz de ancho y puede que se haya trasladado unos dos millones de años luz desde su punto de partida.
Estos chorros están compuestos por partículas cargadas de energía que arrastran campos magnéticos. Producen enormes cantidades de radiación, especialmente como rayos X ultra potentes y rayos gama.
"Hemos visto muchos chorros originados en agujeros negros, pero esta es la primera vez que vemos a uno golpeando a otra galaxia", dijo Dan Evans, uno de los ensayistas del centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica en Cambridge, EE.UU.
"Este chorro podría estar provocándole muchos problemas a la pequeña galaxia golpeada", agregó.
El efecto combinado de la radiación y el choque de las partículas que viajan a la velocidad de la luz tendría consecuencias desastrosas en la atmósfera de un planeta similar a la Tierra.
Por ejemplo, una capa de ozono que recubriera la parte externa de su atmósfera quedaría destruida, lo que acabaría con cualquier forma de vida que hubiera en el planeta.
Neil Tyson, director de Planetario Hayden en Nueva York, comentó: "Los agujeros negros son famosos por armar lío en el espacio que los circunda. Este agujero negro en particular está alterando su vecindad al comerse esta materia que se le acercó demasiado y que paradójicamente es la fuente de energía de su chorro.
"También lanza un chorro fuera de la galaxia. Es como un agujero negro violento, que lanza un golpe al mentón a la galaxia pequeña que pasa", agregó.
Propiedades básicas
"Todavía tenemos preguntas básicas sin responder sobre estos chorros", dijo otro de los autores del artículo de Astrophysical Journal, Martin Hardcastle, de la Universidad de Hertfordshire, en el Reino Unido.
"No se sabe cómo se generan exactamente, de qué están hechos, qué tan rápidamente se mueven, o cómo evolucionan con el tiempo", apuntó.
De forma que un objeto como el 3C321 podría fungir de experimento, que nos permitiría saber más sobre cómo funciona el chorro por dentro", dijo.
El efecto de chorro en la galaxia compañera será con toda probabilidad de consideración, porque las galaxias del 3C321 están muy cerca una de la otra.
A sólo 20.000 años luz de distancia, quedan tan cerca como la Tierra está del centro de la Vía Láctea.
Pero es posible que no sean todas malas noticias para la galaxia golpeada. El influjo masivo de energía y radiación podría generar un gran número de estrellas y planetas nuevos, una vez que la primera ola de destrucción haya pasado.
Las imágenes captadas por los telescopios VLA y Chandra muestran que el chorro comenzó a golpear a la galaxia pequeña hace aproximadamente un millón de años.

Esto es historia reciente para el 3C321, lo que lo convierte en una oportunidad única para estudiar este fenómeno astronómico tan extraño, dicen los expertos. 

Glaciares: reducción récord

Fuente: El Planeta Tierra

Glaciares (foto de Glaciers Online/Jurg Alean). Algunos glaciares europeos han perdido mucho hielo.
La velocidad con que se derriten los glaciares del planeta se ha triplicado en los últimos siete años, según el Programa Ambiental de las Naciones Unidas
La reducción glacial promedio ha ido de 30 centímetros anuales entre 1980 y 1999 a 1,5 metros en 2006, y algunas de las pérdidas más importantes se han producido en los Alpes y los Pirineos.
Varios expertos han pedido "acción inmediata" para revertir esta tendencia, que está considerada como un indicador clave del cambio climático.
Los cálculos indican que los glaciares perdieron medio metro de equivalente de agua en 2005, y en 2006 la pérdida se elevó a 1,4 metros.
El subsecretario de las Naciones Unidas Achim Steiner -quien también es director ejecutivo del Programa Ambiental de la organización- señaló que "millones (si no es que miles de millones) de personas dependen directa o indirectamente de estos depósitos naturales de agua para beber, o para la agricultura, la industria y la producción de electricidad".
Steiner advirtió que es absolutamente esencial que el mundo note las muchas señales de alarma que hay en el cambio climático, y dijo que los glaciares son las más obvias.
Tendencia sin fin
El funcionario indicó que se han tomado medidas, y reiteró que entre más fondos se inviertan en fuentes de energía renovable habrá más elementos de una economía verde.
La prueba -dijo Steiner- será a finales de 2009, en la convención internacional de Copenhague sobre el clima, "donde los gobiernos deben acordar una reducción decisiva de nuevas emisiones (de gases que causan el efecto invernadero), y un régimen centrado en la adaptación. Si no es así, como pasa con los glaciares, nuestro margen de maniobra y la oportunidad de actuar simplemente se derretirán".
Glaciar Grey de Chile. Los glaciares de la Patagonia se están reduciendo rápidamente.
El doctor Ian Willis, del Instituto de Investigaciones Polares Scott, coincide con Steiner: "No es demasiado tarde para impedir la reducción de estas capas de hielo, pero tenemos que actuar inmediatamente", señaló el doctor Willis.
Los datos del Programa Ambiental de la ONU fueron compilados por el Servicio Mundial de Monitoreo de Glaciares, que calculó la reducción o el aumento de nueve cordilleras en términos de "equivalente de agua".
El director del Servicio, doctor Wilfried Haeberli, explicó que las cifras más recientes son parte de una tendencia acelerada que no parece tener fin.
"Esto continúa la tendencia de pérdida acelerada de hielo durante el último cuarto de siglo, y hace que la pérdida total desde 1980 se eleve a más de 10,5 metros de equivalente de agua", resumió Haeberli.
Equivalente de agua
En promedio, un metro de equivalente de agua corresponde a una capa de hielo con un grosor de 1,1 metros. Esta relación sugiere que desde 1980 se ha perdido una capa de más de 11 metros de grosor.
El estudio de unos 100 glaciares incluye cifras que muestran que se está produciendo una reducción significativa en Austria, Noruega, Suecia, Italia, España y Suiza.

El más afectado parece ser el glaciar Breidalblikkbrea de Noruega, que ha perdido 3,1 metros en equivalente de agua. 

Censo de las profundidades marinas revela cientos de nuevas especies

Fuente: El Planeta Tierra

"El mar profundo es el mayor ecosistema continuo de la Tierra y el mayor hábitat para la vida. También es el menos estudiado," dice el Dr. Chris German de la Institución Oceanográfica de Woods Hole (WHOI), uno de los 344 científicos de 34 naciones que trabajan para identificar las criaturas del mar profundo para el Censo de la Vida Marina ("Census of Marine Life").
La investigación de las profundidades oceánicas puede ser difícil, peligrosa y, a veces, frustrante. En un viaje a la Trinchera de las Islas Caimán en el Caribe durante noviembre, el Dr. German y colegas de Estados Unidos, el Reino Unido y Japón estaban preparados para explorar las fuentes calientes más profundas del planeta pero la exploración fue imposibilitada por la llegada de la tormenta tropical Ida.
Robot Nereus
Ingenieros de la Institución Oceanográfica de Woods Hole recuperan el robot híbrido submarino Nereus en condiciones deterioradas del tiempo.  (Foto de Chris German, WHOI)
A pesar de eso, los científicos encontraron, a profundidades mayores de 4,000 metros, evidencias en la columna de agua de "fumarolas" enriquecidas químicamente, lo que indica la presencia de respiraderos calientes en el fondo del mar con profundidades mayores de cientos de metros.
Financiado por el programa de Astrobiología de NASA, el equipo usó a Nereus, un nuevo vehículo robótico híbrido de WHOI, primeramente como un vehículo submarino autónomo de libre nado y luego como un vehículo no autónomo de baterías y operado remotamente, para seguir la fumarola hasta su fuente y empezar a investigar el fondo marino. El mal tiempo obligó al equipo a suspender las labores apenas a cientos de metros de su meta, pero tienen la intención de reiniciar la investigación en 2010.
Para cuando concluya en octubre de 2010 el Censo de Vida Marina, realizado durante 10 años, cinco proyectos en el mar profundo habrán realizado un total de 210 expediciones, incluyendo el primer viaje realizado para explorar al sur del ecuador la Cresta Media del Atlántico. La colaboración científica entre Rusia, Brasil, África del Sur y Uruguay ocurrió en octubre-noviembre de este año.
Cinco de los 14 proyectos de campo del Censo estudiaron las profundidades marinas más allá de la zona donde llega luz. Cada uno estuvo dedicado a estudiar la vida en lugares progresivamente más profundos - desde los márgenes continentales hasta la cresta en forma de espina dorsal que va a lo largo del medio del Atlántico, las montañas sumergidas que se elevan desde el piso oceánico, el piso lodoso de las llanuras oceánicas, y los respiraderos, sumideros y ecosistemas impulsados químicamente que se encuentran en los márgenes de las crestas del medio de los océanos y en las trincheras oceánicas más profundas.
Cada viaje es enormemente caro y presenta numeros retos debido a las condiciones oceánicas extremas y a los requerimientos; esto hizo que los lugares más remotos se mantuvieran como impenetrables hasta que empezó el Censo en 2000.
Aunque los hallazgos colectivos todavía están siendo analizados como parte del informe final del Censo que será dado a conocer en Londres el 4 de octubre de 2010, los científicos dicen que ya son aparentes los patrones de abundancia, distribución y diversidad de la vida en el mar profundo.
Edward Vanden Berghe, quien está a cargo del Sistema de Información Biogeográfico Oceánico, el inventario del Censo de las observaciones de vida marina, ha compilado registros de 5,722 especies para las cuales todas las observaciones registradas ocurrieron a profundidades mayores de 1,000 metros, y 17,650 especies para las cuales las observaciones registrados fueron a profundidades mayores de 200 metros, la profundidad donde la oscuridad detiene la fotosíntesis.

Dumbo
Octópodo con aletas, Grimpoteuthis sp., apodado Dumbo. (Foto: Census of Marine Life)

Una de estas criaturas de las profundidades ha sido apodada Dumbo por el elefante volador de las tiras cómicas.
En un viaje este año a la Cresta Media del Atlántico, los investigadores dirigidos por Mike Vecchione de la Smithsonian Institution recogieron un especimen muy grande de un animal primitivo y raro conocido como octópodo con aletas, que agita para nadar un par de grandes aletas parecidas a orejas.
El Dumbo atrapado por los exploradores del Census tenía casi dos metros de largo y, con peso de seis kilos, es el mayor de apenas unos pocos individuos que alguna vez hayan sido capturados.
En total, nueve especies de los gelatinosos Dumbos fueron recogidos en la Cresta Media del Atlántico, incluyendo una que podría ser nueva para la ciencia. Los científicos dicen que quedaron sorprendidos al encontrar un conjunto tan abundante y diverso de estos animales, que se encuentran entre los mayores del mar profundo.

Pepino de mar
En el norte del Golfo de México se encuentra, a 2,750 metros, un pepino de mar transparente, Enypniastes. (Foto: Larry Madin, WHOI)

En el piso abisal, el lodo profundo tiene una biodiversidad que no puede detectarse por video o fotografía ya que la mayoría de los animales tienen unos tamaños de apenas unos pocos milímetros y se ocultan entre las partículas del sedimento.
A veces sucede que la gran mayoría de las criaturas recogidas en el lodo de llanos abisales son nuevas para ciencia, dice el Dr. David Billett del National Oceanography Centre del Reino Unido, y quien trabaja en el proyecto Censo de la Diversidad de la Vida Marina Abisal, CeDAMar.
De unos 680 especímenes de copépodos recogido en un reciente viaje de CeDAMar al Atlántico suroriental, por ejemplo, apenas siete pudieron ser identificados; 99 por ciento fueron nuevos para la ciencia. Y entre cientos de especies de macrofauna - animales con el tamaño más o menos de una lombriz de tierra - recolectados en diferentes áreas, de 50 a 85 por ciento no pudo reconocerse.
"La fauna abisal es tan rica en diversidad de especies y tan pobremente descrita que recoger una especie conocida es una anomalía," dice el Dr. Billet. "Es un reto notable describir por primera vez todas las especies diferentes en cualquier muestra, del tamaño de una taza de café, del sedimento del mar profundo.
Pero más raro que encontrar nuevas especies en el lodo es capturar una nueva especie de pepino de mar, y todavías más raro un nuevo género. Sin embargo, el Dr. Billett y colegas del Centro Oceanográfico Nacional y el Instituto Shirshov, Moscú, lograron esta hazaña este año en las cercanías de las Islas Crozet, un archipiélago sub-antártico de pequeñas islas en el sur del Océano Índico.
Uno de los nuevos pepinos de mar era verde amarillento, un raro hallazgo ya que prácticamente todos los demás encontrados en los mares globales son gris blancuzcos o púrpura.
Sin embargo, lo que más llamó la atención de los investigadores fue encontrar que el pepino de mar más abundante alrededor de las Islas Crozet - miles de especímenes a profundidades abisales - era una especie que nunca se había visto antes en alguna parte, ahora nombrado Peniagone crozeti.

Corales
A 1,000 metros y más abajo, abundan corales coloridos.
(Foto de NIWA, New Zealand Ministry of Fisheries & Foundation for Research Science and Technology, y Land Information New Zealand)

"La distribución de especies en los mares profundos está llena de misterios," dice el Dr. Billett. "Además de las fronteras causadas por la topografía submarina, creastas y montes, hay paredes y barreras no vistas, y todavía sin explicación, que determinan el abastecimiento de alimento y definen las provincias de las especies en el mar profundo."
"Hay tanto una gran falta de información sobre la zona abisal como una importante desinformación," dice el Dr. Robert Carney de Louisiana State University, co-director con Myriam Sibuet de Francia del proyecto COMARGE del Censo, que estudia la vida a lo largo de los márgenes continentales del mundo.
"Muchas especies viven aquí. Sin embargo, la zona abisal ha sido vista por mucho tiempo como un desierto. Peor aún, fue vista como una tierra abandonada donde ningún, o poco, impacto ambiental podría ser preocupante. 'Haz minería en ella, perfórala, elimina desechos en ella, o pesca en ella - ¿qué podría ser impactado? Y, si hay un impacto, la zona abisal es tan vasta y, mejor aún, oculta'", dijo el Dr. Carney.
Agregó: "Los científicos de las regiones profundas del Censo de Vida Marina ven y están preocupados."

El informe Censo de la Vida Marina 2010: Una Década de Descubrimientos, que se hará público en Londres en octubre de 2010, tratará de responder tres preguntas: ¿Qué vivía en el océano? ¿Qué vive en el océano? ¿Qué vivirá en el océano? 

Nuevo mapa de quásares para asegurar la exactitud del sistema GPS

Fuente:  NASA.
Galaxia quásar
Gracias al Sistema de Posicionamiento Global ("Global Positioning System" - GPS), las personas equipadas con un navegador GPS pueden orientarse en lugares que no conocen. Los satélites GPS envían señales a un receptor en el navegador GPS, el cual calcula la posición tomando en cuenta la localización de los satélites y la distancia hasta los satélites.
La distancia es determinada por el tiempo que toman las señales de varios satélites en llegar al receptor. El sistema trabaja bien, y millones de personas confían en él todos los días.
Pero ¿cómo se orientan a sí mismos los satélites GPS? La cuestión no es fácil.
"Para que el GPS funcione, se debe conocer la posición orbital de los satélites con mucha precisión," dijo el Dr. Chopo Ma del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, Estados Unidos. "Y con el fin de saber dónde están los satélites, hay que conocer la orientación de la Tierra también con mucha precisión."
Determinar la posición del satélite no es tan sencillo como simplemente tomar como referencia la Tierra, porque el espacio no está marcado con líneas que permitan determinar la posición en él de nuestro planeta. Aún peor, "todo está siempre en movimiento", dice Ma. La Tierra se bambolea mientras rota debido a la atracción gravitatoria (mareas) de la Luna y el Sol. Incluso fenómenos aparentemente irrelevantes, como los cambios en las corrientes atmosféricas y oceánicas, y los movimientos en el núcleo fundido de la Tierra, influyen en la orientación de nuestro planeta.
Así como usted puede usar una montaña, o grandes monumentos también visibles desde todas partes e inconfundibles, a modo de puntos de referencia para averiguar cuál es su ubicación en una ciudad extraña y orientarse a partir de este dato, los astrónomos utilizan puntos cósmicos de referencia igualmente inconfundibles para determinar la posición exacta de la Tierra en el espacio. Las estrellas parecen los candidatos obvios, ya que han sido usadas a lo largo de la historia humana como medio simple de orientación para la navegación marítima en ausencia de la brújula. "Sin embargo, para las mediciones de gran precisión necesarias para sistemas tales como el GPS, las estrellas no sirven, porque también se mueven," dice Ma.
Lo que se necesita es disponer de objetos tan lejanos que sus movimientos no sean detectables, pero que además sean lo bastante brillantes como para ser vistos a través de distancias colosales. Los quásares pueden ser utilizados, ya que suelen ser más brillantes que mil millones de soles. Muchos científicos creen que estos objectos son energizados por gigantescos agujeros negros que se alimentan del gas circundante; el gas atrapado en la poderosa gravedad del agujero negro es comprimido y calentado hasta millones de grados, liberando intensa luz y/o energía de radio.
La mayoría de los quásares se hallan a más de mil millones de años-luz de distancia, por lo que están lo bastante alejados como para considerarlos estacionarios en el firmamento.
Una colección de quásares remotos, cuyas posiciones en el cielo se conocen con precisión, forman un mapa de puntos de referencia celestes con el que se puede determinar la posición exacta de la Tierra. El primero de tales mapas, el ICRF, se completó en 1995 luego de más de cuatro años de detallado análisis de observaciones sobre las posiciones de unos 600 objetos.
El Dr. Ma ha encabezado una labor de tres años para actualizar y mejorar la precisión del mapa ICRF. El nuevo mapa, llamado ICRF2, utiliza observaciones de aproximadamente 3,000 quásares. Ha sido oficialmente reconocido como el sistema de referencia fundamental para la astronomía por la Unión Astronómica Internacional en agosto de 2009.
A pesar de su utilidad para cosas como GPS, la aplicación principal de los mapas ICRF es en astronomía. Los investigadores usan estos mapas para dirigir los telescopios. Los objetos se referencia con coordenadas derivadas del ICRF de manera que los astrónomos saben donde encontrarlos en el cielo.
La próxima actualización del mapa podría hacerse en el espacio. La Agencia Espacial Europea planea lanzar un satélite llamado Gaia en 2012 que observará alrededor de medio millón de quásares. El proyecto espera tener suficientes observaciones para 2018 a 2020 para producir el ICRF de próxima generación.
El ICRF2 involucró investigadores de Australia, Austria, China, Francia, Alemania, Italia, Rusia, Ucrania y los Estados Unidos. Fue financiado por organizaciones de estos países, incluyendo NASA.